Un poco de historia

Elecnor se constituyó el 6 de junio de 1958 por un grupo de empresarios españoles que hoy, tras más de 50 años de historia, continúan siendo sus accionistas de referencia.

Centrada inicialmente en el sector eléctrico (líneas, subestaciones, alumbrado e instalaciones), pronto amplía su campo de actuación a las telecomunicaciones y comienza su expansión con la creación de la primera filial en España, Postes Nervión (hoy denominada Adhorna), dedicada a la ingeniería y aplicaciones de la prefabricación.

Además, nace su primera filial en el exterior: Elecven (Electrolíneas de Venezuela), considerándosela como el primer hito de la vocación internacional que siempre ha caracterizado a Elecnor.

Durante la década de los setenta, Elecnor continúa su desarrollo apoyado en cuatro puntos estratégicos: expansión geográfica, diversificación de actividades y clientes, mercado exterior y captación de talento.

En estos años su ámbito de actuación abarca todo el terreno nacional y comienza a trabajar en el mercado de generación técnica convencional e hidroeléctrica así como en el sector nuclear donde desarrollará grandes contratos.

Continúa haciendo infraestructuras de telecomunicaciones y comienza el desarrollo de sistemas de control industrial con tecnología propia.

En 1975 constituye Elecdor (Ecuador), su segunda filial en el exterior, y en 1976 crea Internacional de Desarrollo Energético (IDDE) para promover la búsqueda de proyectos internacionales, logrando su comercialización y financiación.

Tres años más tarde, en 1979, acomete el mercado brasileño con la creación de Elecnor do Brasil.

En los primeros años de la década de los 80, Elecnor aumenta su presencia internacional con sus primeros contratos en África. A un primer proyecto “llave en mano” en Costa de Marfil le siguen otros en Camerún, Senegal y Burkina Faso. Además de posicionarse en África francófona, Elecnor empezó a trabajar en la República Dominicana, realiza la interconexión Guatemala- El Salvador, obtiene importantes contratos en Honduras y se establece de forma permanente en Centroamérica.

En España, durante estos años comienza su actividad en el sector ferroviario con trabajos de catenaria y se posiciona de forma significativa en el sector del gas.

Igualmente, y partiendo de su división de Informática Industrial, en 1987 crea la sociedad Cegenor, después Cosinor, como empresa especializada en Sistemas de Control.

Durante los años 90, la actividad internacional sigue creciendo y aumentando el número de países en los que se implanta a través de sus distintas filiales. Así ocurre en Portugal (Omninstal), Argentina (Elecnor de Argentina), México (Elecnor de México), Uruguay (Montelecnor), y Chile (Elecnor de Chile), entre otras.

A mediados de esta década, Elecnor comienza a posicionarse en el sector del medio ambiente creando una Dirección de Negocio específica y tomando una participación mayoritaria en la empresa Hidroambiente.

Siguiendo con su estrategia de diversificación, en 1997 decide crear Enerfín con el objetivo de actuar como promotor e inversor en el mercado de la energía eólica en el que no ha dejado de crecer en los últimos años. A sus primeros proyectos en Galicia, siguieron otros en distintas regiones de España, así como en Canadá y Brasil, donde cuenta con el mayor parque eólico del hemisferio sur.

Con el nuevo siglo arranca un periodo muy notable en la historia de Elecnor.

Fiel a sus raíces se fortalece en el mercado tradicional de las compañías operadoras de servicios eléctricos, de gas y de telecomunicaciones con una clara posición de liderazgo en el sector.

En el sector ferroviario, se culmina un gran proyecto tecnológico iniciado en 1994 junto con otras empresas españolas, al ser adjudicataria de la electrificación del AVE Madrid- Barcelona.

Los logros en los campos de las energías eólica y solar fotovoltaica sitúan a Elecnor entre los protagonistas de las energías renovables en España y también en el exterior.

En 2004 Elecnor adquiere la sociedad Atersa y la actividad solar fotovoltaica crece exponencialmente en los últimos años.

El negocio concesional de sistemas de transmisión de energía eléctrica se convierte en uno de los pilares del grupo en este periodo a través de la construcción y explotación de 16 concesiones en Brasil y Chile. La apuesta por las concesiones se extiende a otros mercados como el de las depuradoras de aguas residuales.

En el sector de la obra civil, edificación y obra hidráulica, Elecnor decide acometer esta actividad como un área de negocio específica a través de la sociedad Ehisa Construcciones y Obras adquirida en el año 2001, año en el que también se constituye Deimos Space, cabecera de lo que hoy es Elecnor Deimos.

Posteriormente prosigue su continua internacionalización con la adquisición de sociedades como IQA (Escocia), Belco (EE.UU.), Elecfrance (Francia), y, recientemente, Hawkeye (EE.UU.).

En resumen, una larga historia de continuo crecimiento y diversificación que han convertido a Elecnor, con cerca de 60 años de historia, en un grupo empresarial de referencia en sus sectores de actividad.